lunes, 28 de marzo de 2011

Sincretismo religioso dominicano, una realidad que nos compete

En pleno siglo XXI nos encontramos con la realidad del sincretismo religioso del pueblo dominicano, pues en el pasado y también en la actualidad brujería y vudú son practicas que se han vuelto mas publicas, aun queramos rechazarlas, debemos recordar que por mas blanco que seamos tenemos el negro detrás de la oreja, como dice el dicho popular, y es que esta herencia de la tenemos de los esclavos africanos y del hermano pueblo haitiano.

Pues ya sea cierto o falso, moral o inmoral, el hecho es que estas religión y/o practicas ocurren a lo largo y ancho de todo nuestro territorio nacional, claro, en unos lugares mas que otros, y es que el hombre en su búsqueda por lo desconocido, ha tratado de conocer aquello que no le ha sido revelado o aquello que no conoce y por eso recurre a estas practicas.

Vudú



La historia del vudú en la isla está íntimamente ligada y asociada a la formación étnica del pueblo haitiano, y se remonta a la llegada de los primeros esclavos africanos procedentes de Dahomey, actualmente la República de Benín en África a la parte occidental de la isla de Santo Domingo, la cual estaba bajo el dominio de los franceses, los cuales trajeron consigo sus costumbres y tradiciones, entre ellos, sus practicas religiosas y creencias. (1)

La palabra vudú proviene de Vaudoux que significa literalmente ``hechicero negro''; este término es una derivación de la palabra francesa Vaudois, el cual hace referencia a las prácticas de hechicería. (2)

Según Madiou, un historiador el vodú conjunto de practicas superticiosas y salvajes, donde se practica el canibalismo. Es Price-Mars quien reconoce que este culto es una autentica religión, porque:

· Admite la creencia de seres espirituales o divinidades que habitan en parte en el universo;

· Tiene un cuerpo sacerdotal organizado jerárquicamente, con sus comunidades, creyentes, templos, altares, ceremonias, y tradiciones orales;

· Presenta una teología, o sistema de ideas “Con cuya ayuda nuestros ancestros africanos se explicaban los fenómenos naturales”. (3)

Vudú en República Dominicana




La sociedad dominicana culturalmente hablando, es un compuesto de rasgos afro-hispanos y europeos, pues todos de una manera u otra tienen influencia en dicha cultura. Los rasgos españoles vigentes en el cuadro mágico-religioso dominicano, no tienen gran complicación, pues de ellos heredamos el catolicismo, ahora cabria preguntarse ¿de donde llega el vudú a nuestra isla?

Con la llegada de los españoles a la isla y más tarde con la traída de esclavos negros procedentes de áfrica y la influencia del pueblo Haitiano el vudú llega a nuestra república.

La respuesta mas acertada a cuando llegó nos la da Carlos Estaban Deive, en su libro Vudú y Magia en Santo Domingo: “La opinión mas común, tanto a nivel popular como entre los intelectuales, es que el vudú tiene, en Santo Domingo, un origen reciente. Su importación de la república vecina seria consecuencia de las nutridas emigraciones de braceros de ese país a los ingenios azucareros.

De acuerdo con la opinión de Deive, el vudú dominicano solo se reduce a las zonas azucareras, lo cual no es cierto, pues está en todos los rincones del país, no obstante, en algunas zonas tiene mayor presencia. Pues el proceso transculturativo dominico-haitiano se manifiesta desde la frontera hasta zonas bastante profundas del país, como San Juan de la Maguana. (4)

Dentro de los sitios donde encontramos mayor presencia de esta religión en Bateyes

El dominicano tiene doble cara frente al vudú, En todos los estratos sociales se niega enfáticamente la existencia del Vudú en el país y se estima ajeno a la creencia y tradiciones religiosas, pero esta religión es una realidad patente en la vida de muchos dominicanos, tanto en zonas urbanas, como en zonas rurales.

Vudú y catolicismo

La mayoría de los vuduistas dominicanos, a excepción de algunos, son católico oficialmente católicos; han sido bautizados y participan frecuentemente en los actos propios de esa religión. Por ejemplo, el papá bocó que ofrenda servicios a los luases y prepara guanguás se declara siempre un fiel devoto de la iglesia, a cuyos mandamientos dice obedecer estrictamente. Y si alguien lo acusa de brujo se ofende, y responde que sus dones fueron otorgados por Dios.

Lo que parece es que la profesión de fe, del catolicismo dominicano es muy superficial, ya que para cualquier católico dominicano Dios y Jesús son realidades remotas e inasequibles, su mundo religioso se circunscribe casi siempre a la devoción de los santos y al trato más o menos personal cotidiano con el sacerdote.

Pero la iglesia católica durante largo tiempo ha emprendido campañas en contra del vudú y también la brujería, pero estas siempre han terminado en el fracaso. Esas luchas vienen desde la llegada de los esclavos a africanos, pero no han valido los sínodos y concilios de la iglesia dominicana.

Nos obstante cabe la pena señalar que este sincretismo se puede producir el parecido del vudú y el catolicismo: en primer lugar ambos admiten la existencia de ángeles protectores; en catolicismo es el ángel de la guarda; en el vudú es el loa. En segundo lugar, tanto los santos como los loa han estado y vivido un tiempo en la tierra, y ambos actúan como intermediarios entre los hombres y sus respectivas deidades supremas. Y en tercer lugar, es el carácter funcional de los santos y loa. Cada uno de ellos preside una actividad humana o tiene a su cuidado la curación de una determinada enfermedad.

También se le han anexado elementos católicos, como elementos católicos como, oraciones en latín y francés y el bautismo como proceso de consagración. (5)

Culto


Los cultos rituales del vudú se elebran generalmente en la noche, en los templos llamados hounfor. En algunas ceremonias vudú participan comunidades enteras, para concentrar la fuerza de muchas mentes. En estas ceremonias se tocan tambores vudú (considerados sagrados), se prenden hogueras y se hacen dibujos mágicos (vevé). Además hay danzas, rezos, cantos y sacrificios rituales de animales como cabritos, gallos y, especialmente, gallinas. Por medio de la danza, el canto y los tambores los fieles abren "caminos" hacia los espíritus. Uno de los momentos culminantes de las ceremonias se da cuando se invoca a un loa y éste se encarna en algún devoto a través de una "crisis de posesión". Cuando un fiel está poseído, se le viste con el atuendo especial de la divinidad porque mientras dure la posesión el individuo es el loa mismo. En compañía de los mortales, los loas bailan, hacen piruetas, saltan en el aire, cantan y atienden las demandas de los devotos. (6)

Practica de brujería

El término “brujería” viene asociado con una serie de creencias y prácticas asociadas al “enemigo divino”, es decir al diablo.

La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra.

Si bien éste es el concepto más frecuente del término "bruja", desde el siglo XX el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones, como la wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión.


Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos o chamanes. (7)

La palabra bruja, en su acepción clásica, conjura imágenes tenebrosas, fantasías que hacen estremecer de terror. Bruja quiere decir mujer vieja, fea y adoradora de Satanás, con quien entra en tratos y vende su alma. Los poderes de estas mujeres son muy grandes. La bruja clásica, la bruja voladora es perversa.

Las hechiceras clásicas se desnuda por completo, ponen dos granos de incienso en una lámpara, se untan el cuerpo con ciertas sustancias y, después de murmurar algunas frases cabalísticas, les crecen alas, le sale un pico…

En santo Domingo la tradición de las brujas voladoras procede de Europa. Las brujas dominicanas se desnudan, friccionan su cuerpo con ungüento, se quitan la piel, se ponen de remojo en una tinaja y después de exclamar: “Sin Dios y sin Santa María” alzan el vuelo.

Corrientemente las brujas dominicanas cabalgan en escobas, pero también lo hacen en forma de animales excepto de perros. Su alimento predilecto es la sangre de niños que extraen por el ombligo o el dedo gordo del pie. Si el niño esta bautizado, esta vomita la sangre.

Entre los poderes de las brujas están el de hacerse invisibles y tapar las bocas de las armas de fuego para impedir la salida de balas… (8)

Pero en nuestro país existe también lo que es brujería, en la cual el brujo o hechicero persigue un solo objetivo: someter a los luases para ejercer con ellos las artes mágicas.

La acción de los brujos

El modelo de interpretación del mal que presenta la acción de los brujos vigente en República Dominicana junto con las intervenciones de los luases y los muertos, no traduce necesariamente el signo de una mentalidad acientífica igual o parecida a la que supuestamente se atribuye al hombre primitivo.

Para los creyentes en la acción de los hechiceros, los poderes de estos no se diferencian mucho de los conferidos a ciertos fenómenos naturales. Si un rayo mata, ¿Por qué no puede hacerlo un brujo? Los conocimientos de un hechicero se equiparan, dentro del grupo social que acepta y comparte la creencia en la magia, con los de un medico, y si es capaz de causar mal a una persona siempre habrá otro hechicero mas sabio y poderoso dispuesto a usar mejores armas contra aquel.

El guanguá: El arma mágica por excelencia de los hechiceros, es el guanguá, que es el encantamiento mas terrible, con el cual los brujos provocan enfermedades y muertes a solicitud de individuos dispuestos a liberarse de sus enemigos. Los trabajos más eficaces de los brujos son los que hacen con guanguás.

La palabra guanguá proviene del haitianismo wanga, termino que, según Metraxux, significa sustancia, objeto o combinación de objetos que, debido a una operación mágica, esta cargado con una propiedad nociva contra una persona o grupo de personas.

Los materiales y sustancias utilizados para la confección de estos son muy variados. Los hechiceros prefieren siempre objetos y sustancias extraños en virtud de su propiedad de naturaleza, objetos que provocan asco y rechazo: excrementos, uñas y pelos cortados, plumas, fetos, polvos, dientes, aceites, alquitrán, piezas intimas y algunos animales. También una de las sustancias mas utilizadas por estos es la grasa humana

Creencia mágico religiosa dominicana

Los creyentes del Vudú y la brujería en nuestro país están presentes en todos los estratos sociales, esas creencias están en la idiosincrasia de nuestra nación. Pero según

Carlos Estaban Deive el 70% del campesinado tienen estas creencias, y en la capital el 80 % de los que creen en esto proceden de las zonas rurales.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que en República Dominicana, tanto brujería, como vudú no son “practicas de haitianos” de Haitianos como dicen, los dominicanos la practican y la creen.

Podemos ver que tanto el vudú y la brujería son un sincretismo de diferentes religiones y culturas provenientes de África.

Dichas religiones pertenecen a la idiosincrasia del pueblo dominicano, tanto es así, que en cualquier parte podemos encontrar manifestaciones de estos tipos: un santo con un velón encendido, un altar improvisado, y si vamos a Villa Mella podemos encontrarnos con una ceremonia de estos tipos, por tan solo citar una ejemplos.

Realidad o mentira, el sincretismo religioso dominincano es una situación que a todos nos atañe y no debemos de serles ajenos, pues como dominicanos que somos, es parte de nuestra vida ,que de una manera u otra algún día nos puede afectar.


1. Vudú y Magia en Santo Domingo, Carlos Esteban Deive.

2. Wikipedia.

3. Vudú y Magia en Santo Domingo, Carlos Esteban Deive.

4. Vudú y Magia en Santo Domingo, Carlos Esteban Deive.

5. Vudú y Magia en Santo Domingo, Carlos Esteban Deive.

6. Wikipedia.

7. Wikipedia.

8. Vudú y Magia en Santo Domingo, Carlos Esteban Deive.


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